Este itinerario recorre por su ladera oeste el fértil valle de la zona más oriental de nuestra sierra, aprovechado desde antaño para cultivos tradicionales (vides, olivos, almendros) y más recientemente para cultivos subtropicales.

Apenas iniciado el ascenso por la carretera con entrada desde la N-340 pasado su kilómetro 298, sorprenden el verdor y la frescura de este valle en contraste con otros paisajes almijareños. Docenas de cortijos salpican de blanco este valle recordándonos la tradicional presencia humana que se remonta desde tiempos de los romanos y llega renovada hasta nuestros días. Las partes altas de las montañas mantienen una vegetación natural.

Proseguiremos por la carretera hasta tomar un carril que sale a nuestra izquierda cerca de donde existe una indicación señalando que la carretera que seguíamos llega a su fin.

Si nos interesa la vegetación ribereña, es posible continuar por la carretera hasta Ilegar a una rotonda y proseguir por un carril que parte de la misma y lleva hasta las proximidades del cauce. Podemos remontar solo parte del río ya que llegar hasta el mismo nacimiento es bastante complicado. Hay zonas donde se forman pequeñas cascadas y otras donde el rio se encajona más y alberga una vegetaciôn más exhuberante. Es el hábitat del ya escaso galápago leproso.

Podemos optar por proseguir a pie durante el resto del recorrido (9 Km), dejando el vehículo en la rotonda y retrocediendo para subir por el carril que se indicó con anterioridad, que no está en muy buenas condiciones pero también permite el paso de coches. Continuaremos par el carril dejando a derecha e izquierda otros qua conducen a propiedades particulares hasta llegar a Los Cortijos del Nacimiento, llamados asi por encontrarse junta al lugar donde nace el rio.

Tras pasar un pequeño arroyo encontramos dos alternativas para ascender al Peñón de los Castillejos: En la primera tomamos una senda que comienza a modo de carril a nuestra izquierda, por la que subiremos al mismo peñón en tres cuartos de hora. Aqui podemos observar cómo la vegetación se recupera de un reciente incendio. La segunda alternativa consiste en continuar por el carril y al llegar a la cuerda de la montana nos desviaremos a la izquierda para acceder a la base del peñón, esta vez por su cara oriental. Desde aquí subimos guiados por nuestra intuición hasta la cumbre, desde la que podemos contemptar maravillosas vistas del Valle del Río de la Miel y de Granada y su costa.

Se cuenta por labriegos que habitan estos lugares. que aquí fue encontrada una campana de regular tamaño, que oxidada y deteriorada por el tiempo, se cambio por baratijas a un vendedor ambulante y que resultó después ser de plata.

La vuelta a la N-340 podemos realizarla siguiendo el carril de tierra de 9 Km de longitud que nos conduce a la zona de Cantarriján.